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IBM

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CASO DE ÉXITO. Fecha: Julio de 2008

magazine

Francisco Angás Navasa, Responsable para desarrollo de mercado Open Source y Linux en España, Portugal, Grecia, Israel y Turquía

“El Software de Fuentes Abiertas responde perfectamente a las necesidades reales del mercado”.

La multinacional confía en el software de fuentes abiertas para sus principales productos.

Situación

La multinacional IBM se define a sí misma como una organización dedicada a proporcionar a las empresas soluciones para la mejora de sus procesos de negocio mediante una adecuada utilización de las tecnologías de la información. Comercializa y produce productos, hardware y software, así como acompaña a las empresas con servicios de consultoría y soporte. Opera en 170 países y emplea a más de 386.000 personas (en España, tiene más de 6.000 empleados) y su rango de facturación mundial está cerca de los 62.500 millones de euros.



IBM se enorgullece de su perfil en I+D: en 2007 la inversión en ese área superó los 3.800 millones de euros. Científicos de la compañía han obtenido 5 premios Nobel, y dos de ellos aún trabajan en ella. Varios de los centros de IBM en España participan en labores de investigación y desarrollo. En lo que concierne a soluciones para sectores específicos, la empresa tiene un centro de excelencia en Barcelona especializado en aplicaciones bancarias y otro para el sector sanitario. INSA, empresa del grupo IBM, ha instalado en Cáceres y en Salamanca dos centros para desarrollo de software cuyos trabajos tienen aplicación a nivel mundial. Francisco Angás Navasa, responsable Open Source, observa: “Muchas veces estoy mas cerca de alguien que está en Alemania o EE.UU que de alguien que está al lado mío”.



La empresa fue una de las primeras grandes en interesarse en el SFA. De hecho, en el “gigante azul” creen ser probablemente precursores en haber descubierto que el interés de una mega-corporación puede ser compatible con el SFA. Si bien la compañía se ha centrado en estándares abiertos (tanto para software como para hardware) desde hace mucho tiempo, lo real es que fue en 1998 cuando se dieron los pasos definitivos hacia el SFA. “Linux avanzaba fuertemente en los medios de comunicación y en usuarios. Ya fuera una moda pasajera o un fenómeno fuerte, IBM debía dar una respuesta adecuada”, señala Angás Navasa. Si bien al principio existieron dudas acerca de la calidad que podría ofrecer un software que no cumplía con los procedimientos de desarrollo estructurados de una organización como IBM, esos miedos se disiparon al advertirse que el SFA era de excelente calidad. En 1997 IBM lanzó una versión UNIX de Jikes, un compilador Java. Esta fue seguida por una versión libre para Linux en 1998 que pronto septuplicó las descargas de la versión IBM y generó numerosos pedidos a la multinacional para que se liberara el código fuente. Era evidente que el SFA estaba para quedarse.

Solución

La respuesta de IBM a estos desafíos fue clarificar su estrategia en SFA: el volumen de negocios de la multinacional exigía que los riesgos fueran evaluados cuidadosamente. Debieron decidirse cuestiones legales como el tipo de licencia a utilizar. Existen numerosas licencias SFA e IBM percibió, en los últimos años 90, que debería elegirse una que permitiera combinar elementos comerciales dentro de las iniciativas Open Source. Ello derivó en la creación y uso de la licencia CPL.

Segundo: el modelo de negocio. Al principio IBM era reacia a aceptar la tesis sobre la rentabilidad del SFA: “Cuando empezamos en 1998, yo era comercial de clientes de gobierno, me hicieron ir a contarle al cliente que el SFA no tenía futuro ...”, bromea Angás Navasa. Sin embargo, se volvió cada vez más claro que el modelo Open Source iba, a mediano o largo plazo, a disputarle cuotas de mercado al software propietario. Y como en un comienzo las aplicaciones exitosas en SFA se concentraban en sistemas operativos (Linux), servidores web (Apache), y otros que son “invisibles” al usuario, se entendió que el sector no competía con los productos IBM. Por el contrario, éstos podían beneficiarse al aprovechar los avances en el área Open Source, como en el caso de Websphere Application Server.

 

Previamente, explica el directivo, IBM tenía su propio Application Server de código cerrado y anunció que discontinuaba ese producto y adoptaba desarrollos sobre Apache. Continúa enumerando desarrollos SFA sobre los que colabora IBM y que integran productos comerciales de la compañía: Eclipse (una plataforma para “ambientes integrados de desarrollo”), Apache (un servidor HTTP), Linux (IBM es un miembro importante de la comunidad), entre otras. Sobre Apache y Eclipse, ejemplifica, “está escrito el portal, la familia de colaboración Lotus Domino, y mucha integración de los entornos de los bancos mas conocidos de España están basándose en un software que se llama Expeditor que no deja de ser una implementación comercial de Eclipse.”

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Descarga el resumen del caso de éxito de: IBM

 


Perfil de la organización

CC.AA.: Madrid
Sector: Programación, consultoría, I+D, fabricación, comercialización y soporte postventa.

Multinacional fundada en 1914. Opera en 170 países y cuenta con más de 386.000 empleados (6.000 en España). Durante 2007 registró ingresos por USD 98.800 millones.

Objetivo

Respuesta a la demanda y gradual adopción del SFA desde 1998 hasta su total incorporación al modelo actual de negocios.

Solución

IBM realiza algunos de sus desarrollos más importantes sobre aplicaciones SFA a las que contribuye activamente. Más de 800 empleados se dedican a la mejora de soluciones Open Source.

Beneficios

  • Los desarrollos basados en SFA aseguran cumplir con el compromiso con estándares abiertos de IBM.
  • Interoperabilidad.
  • Afirmación de marca.
  • Calidad de los productos, y mejora en los procesos.

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IBM es posiblemente un buen ejemplo de lo que se da en llamar “software commoditization”, el proceso por el que el software (incluso el propietario) se va construyendo a base de código anterior cuyo acceso es público. Lotus Symphony, la suite ofimática de IBM, se basó en OpenOffice.org pero contiene elementos que IBM no ha liberado. Así, destaca Angás Navasa, la búsqueda de diferenciación se hace a través de los elementos innovadores que se construyen sobre el SFA. “El mix ideal de excelencia para una empresa está compuesta por una capa de software de fuentes abiertas con toda una serie de detalles diferenciales privativos que le den la ventaja sobre sus competidores. Lo que te da el SFA es cada vez más completo."

 


"Estar en el entorno de SFA te acerca muchísimo a la innovación, lo cual es deseable en cualquier empresa".

Francisco Angás Navasa.
Responsable Open Source y Linux de IBM España

 

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Beneficios

Sobre los beneficios que trae el SFA comienza el entrevistado: “Una palabra lo define: interoperabilidad. Es imprescindible poder intercambiar información entre sistemas diferentes y entornos distintos. El basarte en fuentes abiertas te ayuda de forma muy importante a eso. Además, basar soluciones en estándares abiertos tiene la ventaja de que la comunidad que trabaja, utiliza y se mueve alrededor de ellos es mucho mas amplia. Y si lo que aportas, abierto o comercial, tiene valor para que la gente pague o se moleste en bajarlo, al final lo que tienes es un ecosistema en el que hay una cultura de ese tipo de soluciones mucho más amplio”.



Organizacionalmente el SFA generó una revolución en la forma de producción: “Uno de los puntos importantes que tiene el trabajo entre iguales (como lo es el SFA) es desjerarquizar los laboratorios de desarrollo: la innovación puede llegar desde cualquier punto. En base a la meritocracia, la evaluación de quién es el contribuidor más ingenioso puede llevarte realmente a dar con lo que el mercado está pidiendo”.



Y esa forma desjerarquizada de trabajo revierte sobre la comunidad. Los laboratorios de desarrollo de IBM contribuyen permanentemente a los proyectos Open Source. El directivo ejemplifica: “El verano pasado intervinimos en OpenOffice.org comprometiéndonos a aportar código de nuestros propios desarrollos. Esa contribución se hizo en el entendimiento que mejorará nuestra capacidad de proveer valor a nuestros usuarios, y que llevará a que surjan aún más aplicaciones ODF basadas en tecnología OpenOffice. Esta acción fue aplaudida por numerosos actores de la escena Open Source, como Mark Shuttleworth, fundador de Ubuntu o Scott Crenshaw, directivo de Red Hat.” También se muestra de acuerdo con una de las reconocidas ventajas del SFA: la calidad del código es indiscutible, dado el escrutinio constante de una masa importante de colaboradores entre los cuáles sólo prevalece el talento. “El estar en el entorno de SFA te acerca muchísimo a la innovación, lo cual es deseable en cualquier empresa” continúa Angás Navasa.

“Dentro de IBM tenemos miles de blogs, wikis, etc. Al ser más de 300.000 empleados hay gustos para todo”, destaca el entrevistado. Esta magnitud le ha permitido a la empresa una economía de escala donde el “modelo SFA” (horizontal, no jerárquico) se replica en su interior y existe una división completa dedicada a mantener relaciones con las comunidades externas. Las contribuciones personales a estas últimas en tiempo de trabajo se favorecen y premian.

La estrategia Open Source de IBM fue confiada a un grupo específico, comenta el directivo: “Tenemos laboratorios de cobertura mundial. Linux Technology Center, que son un grupo de 800 empleados que están en nómina de IBM – no en sus ratos libres – para mejorar Linux. Una treintena de proyectos de la comunidad Linux están encargados a personal de IBM. Luego, el Linux Integration Center, que es un laboratorio de cobertura mundial, con sedes en Austin y Charlotte (EE.UU.), Boeblingen (Alemania), Bengaluru y Nueva Delhi (India), y Beijing (China). El LIC hace pruebas de concepto y ayudan a nuestros clientes a que los productos IBM se integren perfectamente bajo Linux”.





Sin embargo, no todo es tan fluido en la adopción de software de fuentes abiertas. El bajo precio de entrada, tanto como una ventaja, puede ser un inconveniente, advierte Angás Navasa: “Es que no siempre se hace un plan de compra del código abierto antes de que empiece a ser una implantación en la empresa. Esto, por los costos de mantenimiento y medidas de aseguramiento de la calidad. Cuando uno compra algo que vale dinero le pones un cuidado exquisito en la selección. En el caso del SFA nos hemos encontrado que como «no vale nada» cualquier técnico lo instala, lo prueba y luego ya veremos, y acaba siendo que cuando ya estamos hipotecados a usarlo hay que ver que se hace con ello, porque no has mirado a priori cuales eran las dependencias que tenía ese software”.

Por ello el directivo recomienda independizar el proceso de compra de software y analizar si conviene el SFA como si tuviese un coste alto. El proceso de adaptación del software a la empresa debería ser el mismo sea el coste cero o no: una columna más de la matriz es el coste, pero es sólo una más.

“Si luego el software no resuelve el problema, termina siendo más caro”, enfatiza. También el bajo precio de entrada ha demostrado ser un problema en relación con los actores del sector comercial de la empresa, que están naturalmente interesados en facturar y a los que cuesta convencer de los beneficios del modelo Open Source.



IBM, concluye Angás Navasa, tiene un compromiso absoluto con los estándares abiertos “Nuestro objetivo es tener todo nuestro software basado en estándares abiertos”, declara. Sin embargo, admite, “el proceso debe ser gradual y la empresa no puede ponerse en la posición de no vender una gran cantidad de productos (muchos de los cuales provienen de adquisiciones que la multinacional realiza frecuentemente) que deben pasar por una adaptación, una reingeniería que pueda ofrecer una respuesta homogénea”